
La Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) realizará este jueves 29 de octubre el primer Ejercicio Nacional de Ciberseguridad, una competencia técnica en línea que se repetirá cada año. La actividad cierra el Mes de la Ciberseguridad y se suma a una agenda en la que la agencia también prepara un estándar obligatorio de autenticación multifactor.
La ANCI anunció el ejercicio el 1 de octubre, en el lanzamiento del Mes de la Ciberseguridad, junto con un portal para que cualquier persona reporte vulnerabilidades y una futura consulta pública sobre autenticación multifactor (MFA). En esa ceremonia, la directora nacional subrogante de la agencia, Michelle Bordachar, resumió el enfoque: "La ciberseguridad la construimos entre todos", según recogió Trendtic.
De acuerdo con la información de la agencia, difundida por la Red Universitaria Nacional (REUNA), el ejercicio busca fortalecer las capacidades técnicas de instituciones públicas y privadas, poner a prueba su capacidad de respuesta ante incidentes y fomentar la colaboración entre profesionales. Los 12 desafíos abarcan seguridad web, análisis forense digital, criptografía, ingeniería inversa, explotación de binarios, seguridad de redes e inteligencia de fuentes abiertas (OSINT).
La convocatoria apuntó a personas con conocimientos al menos intermedios. Entre los requisitos, la ANCI pidió a quienes participen desde redes institucionales coordinar con anticipación los accesos necesarios con sus equipos de TI.
El ejercicio llega en un momento de alta actividad regulatoria. La agencia ya completó su primer proceso de calificación de operadores de importancia vital (OIV), y entre mayo y junio sometió a consulta pública la propuesta de volver obligatorias seis de las nueve medidas de su guía "Los 9 básicos de la ciberseguridad" para las entidades sujetas a la ley. La consulta específica sobre MFA, anunciada para octubre, apunta a un estándar transversal para esas mismas instituciones.
Para una empresa mediana, el valor del ejercicio no está en competir, sino en lo que muestra sobre la dirección de la autoridad: la ANCI está midiendo capacidades técnicas reales y empuja estándares mínimos concretos, como el MFA, que serán exigibles para las organizaciones alcanzadas por la Ley 21.663. Las empresas que prestan servicios esenciales, o que son proveedoras de un OIV, verán cómo esas exigencias bajan por la cadena de suministro a través de contratos, cuestionarios y auditorías.
También es un recordatorio de que la capacidad de respuesta se entrena. La ley exige a los OIV planes de continuidad operacional y de ciberseguridad, además de reportar incidentes a la ANCI en plazos breves. Un plan que nunca se ha ensayado suele fallar en lo básico: quién decide, a quién se llama, dónde están los respaldos y cuánto tarda restaurarlos. Un ejercicio interno, aunque sea de escritorio, es una forma económica de detectar esas brechas antes de enfrentar un incidente real.